Los requisitos del rey Felipe VI a su padre, Juan Carlos I, para volver a España, tras vivir cinco años en Abu Dabi

Felipe VI considera que cualquier regreso de su padre a España debe darse bajo unas condiciones muy concretas
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El deseo del rey Juan Carlos I de regresar a España de forma más estable tras cinco años residiendo en Abu Dabi se ha convertido en uno de los asuntos más delicados dentro de la Casa Real. Aunque el rey emérito ha manifestado en varias ocasiones su intención de pasar más tiempo en su país y cerca de su familia, especialmente de sus nietas, la postura del rey Felipe VI es firme y clara. El actual jefe del Estado considera que cualquier regreso de su padre a España debe darse bajo unas condiciones muy concretas, pensadas para proteger la imagen institucional de la Corona y garantizar la máxima transparencia.

Las condiciones para un posible regreso del rey emérito
Felipe VI ha trasladado a su padre tres requisitos fundamentales que considera imprescindibles para que pueda plantearse un regreso a España tras su marcha a Emiratos Árabes Unidos en 2020, según ha informado 'Infobae'. Estas condiciones están directamente relacionadas con la transparencia económica y fiscal del rey emérito, un asunto que ha marcado su salida del país y su situación actual.
El primero de estos requisitos es la plena transparencia económica. Felipe VI exige que su padre aclare de forma completa y detallada el origen y la gestión de su patrimonio. La voluntad del rey emérito de mantener en reserva parte de sus finanzas es uno de los principales problemas para su regreso, ya que el actual monarca considera que cualquier tipo de sombra en sus activos afecta directamente a la imagen de la institución. Desde la Zarzuela se insiste en que no puede haber excepciones ni tratamientos especiales con ningún miembro de la Casa Real, y que la figura del rey emérito debe someterse a los mismos estándares de transparencia que cualquier otro ciudadano.

El segundo requisito está estrechamente vinculado al primero: la declaración íntegra de su patrimonio. Felipe VI exige que Juan Carlos I haga pública la totalidad de sus bienes, tanto los situados en España como en el extranjero. Esta condición responde a la necesidad de cerrar definitivamente las dudas que durante años han rodeado la situación económica del rey emérito y de su familia, y que dieron lugar a diversas investigaciones judiciales. Aunque estas causas acabaron archivándose, la Casa Real considera que solo una actividad de total transparencia permitiría plantear un cambio en su situación actual.
El tercer requisito es la tributación en España como cualquier otro ciudadano. En caso de residir más de un tiempo determinado en territorio español, Juan Carlos I debería pagar impuestos en España y someterse a la normativa fiscal vigente. Este requisito resulta especialmente sensible, ya que su traslado a Abu Dabi estuvo motivado, según distintas informaciones publicadas por los medios, por razones fiscales. Una estancia prolongada en España obligaría al rey emérito a justificar su nivel de vida, sus viajes en avión privado y el origen de los factores que le permiten mantener su residencia en Emiratos Árabes Unidos, algo a lo que, hasta ahora, no estaría dispuesto.

Estas condiciones explican por qué Felipe VI rechazó la petición de su padre de residir al menos tres meses al año en España, una propuesta que Juan Carlos I habría trasladado a su entorno más cercano durante una reciente visita a Madrid con motivo del 50 aniversario de la restauración de la Monarquía. Durante ese viaje, el rey emérito expresó su tristeza por la distancia con sus nietas y por la soledad que asegura sentir en Abu Dabi, pero la respuesta desde Zarzuela fue negativa y clara.
Desde el entorno del rey Felipe VI se insiste en que estas exigencias no tienen un carácter personal, sino institucional. El objetivo es preservar la imagen de la Corona y evitar que el regreso del rey emérito genere nuevas polémicas en la Casa Real. Mientras Juan Carlos I mantenga su decisión de no hacer públicas sus finanzas ni modificar su situación fiscal, las posibilidades de su regreso a España siguen siendo, por ahora, casi nulas.
