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La reina Sofía cumplirá la última voluntad de su hermana Irene de Grecia: los detalles del último adiós

Irene de Grecia junto a doña Sofía. Cordon Press
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Irene de Grecia, la hermana menor de la reina Sofía, ha fallecido este jueves 15 de enero en el Palacio de Zarzuela a los 83 años de edad. La princesa, que había sido diagnosticada hace varios años de Alzheimer, había sufrido en los últimos meses un notable deterioro en su salud agravado por la disfagia que también padecía (dificultad para tragar). De hecho, en los últimos días se disparaban las alarmas cuando doña Sofía cancelaba todos sus compromisos porque no quería salir de palacio "para poder estar al lado de su querida hermana pequeña".

Apenas dos días después de que saltara esta información, la Casa Real ha confirmado el deceso de la princesa Irene, la 'Tía Pecu', como cariñosamente la llamaba la familia, que ya tiene todo preparado para darle el último adiós. Así lo ha confirmado la revista 'Lecturas'. La tía de Felipe VI será enterrada en Grecia y doña Sofía lo ha dispuesto todo para cumplir con la última voluntad de su hermana pequeña, que deseaba descansar en su tierra natal.

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La princesa Irene descansará junto a sus padres y su hermano Constantino

Han sido varios meses en los que la situación de la princesa Irene, a la que vimos por última vez el 7 de febrero de 2025 en Atenas, durante la boda de su sobrino, el príncipe Nicolás de Grecia y Chrysi Vardinogiannis, se iba deteriorando día a día. Ante esta complicada situación, la reina emérita, que mantenía una relación muy estrecha con su hermana, ha organizado cómo será el último adiós,

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Irene nunca se casó y no tuvo hijos, ha vivido durante muchos años en el Palacio de la Zarzuela junto a su hermana Sofía y ha sido uno de sus grandes apoyos desde la infancia y quien ha sido su confidente durante toda su vida. Además de sus sobrinos, Sofía es su familia más cercana por lo que no es de extrañar que sea ella quien se esté encargando de los detalles de su funeral. Irene pidió regresar a Atenas y descansar en el cementerio real de Tatoi, muy cerca del palacio en el que crecieron ella y sus hermanos y donde también reposan los restos mortales de sus padres y su hermano Constantino.

Fue en 1964 cuando la familia real griega eligió este lugar para dar sepultura al rey Pablo I de Grecia. En aquel momento en el país todavía estaba instaurada la monarquía y se trataba de un lugar muy especial para el monarca puesto que estaba muy cerca del lugar en el que habían crecido sus tres hijos.

En 1981, después de casi 15 años de exilio (en diciembre de 1967 tras un contragolpe fallido del rey Constantino II contra la dictadura militar, la familia tuvo que salir de Grecia, donde la monarquía se abolió en 1974), la familia regresaba a Grecia para dar el último adiós a la reina Federica. Las autoridades hacían entonces una excepción y se permitió que el cuerpo fuera trasladado a Atenas y se permitió la entrada de sus hijos para enterrarla junto a su marido.

Tres décadas después, en 2013, las autoridades levantaron la prohibición y la familia real pudo regresar a su país. Constantino II, el último rey de Grecia, pudo fallecer en su patria. Moría el 10 de enero de 2023 y podía ser despedido por toda su familia en el mismo cementerio en el que reposaban sus progenitores y donde ahora descansará también su hermana Irene.

La relación de doña Sofía e Irene de Grecia

Desde su más tierna infancia, Irene de Grecia, la hija menor de los reyes Pablo Federica de Grecia, siempre ha estado muy unida a su herma Sofía. Reconoció en su biografía que era "la excéntrica y la rebelde de la familia", pero eso no impidió que se convirtiera en el apoyo fundamental de su hermana mayor.

Soltera por convicción (aunque reconoció que sí había estado enamorada) y sin hijos, se instaló en el Palacio de la Zarzuela desde 1975, durante estas cinco décadas ambas han fortalecido aún más su relación. Además del fuerte vínculo emocional, ambas estaban unidas por sus intereses comunes. Al igual que la reina Sofia, Irene era vegetariana y una gran amante de la música clásica y era habitual verla acompañando a su hermana en un sinfín de espectáculos musicales. Además también compartía con ella su interés por las ciencias ocultas, por la ufología y por la cultura maya, que estudió en profundidad.