Mary de Dinamarca, rota tras la muerte de su padre: "Mi corazón está triste y mis pensamientos son grises"

Este domingo 12 de abril, la Casa Real de Dinamarca comunicaba la pérdida del padre de la reina, quien ha querido dedicar unas emotivas palabras
Así es el castillo de Grasten, el palacio donde Federico y Mary de Dinamarca pasan sus vacaciones
La reina Mary de Dinamarca atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida tras la muerte de su padre, John Dalgleish Donaldson, fallecido en Hobart, Tasmania, a los 84 años. La propia Casa Real danesa ha sido la encargada de comunicar la noticia, acompañándola de un mensaje personal de la soberana que deja ver el profundo vínculo que mantenían. Donaldson, profesor de matemáticas aplicadas, llevó una vida discreta, marcada también por la temprana pérdida de su esposa, madre de Mary, fallecida a los 55 años, un golpe que le obligó a sacar adelante solo a sus cuatro hijos.
El fallecimiento se ha producido tras un periodo prolongado de salud delicada, una situación que la reina conocía bien y que habría motivado sus frecuentes viajes a Australia en los últimos meses. De hecho, su reciente visita oficial junto al rey Federico X de Dinamarca ha cobrado ahora un significado más íntimo: una despedida en vida de su padre.
El comunicado oficial y la despedida de Mary de Dinamarca
La Casa Real anunció la noticia en la mañana del domingo 12 de abril, señalando que Donaldson falleció “tras una larga enfermedad” y recordando que la reina pudo visitarlo poco antes. “La reina visitó por última vez a su padre a finales de marzo, donde compartieron un precioso tiempo juntos”, recoge el comunicado difundido por la institución.
La propia Mary quiso poner voz a su dolor con un mensaje cargado de emoción: “Mi corazón está triste, y mis pensamientos son grises. Mi amado padre ha fallecido”. En sus palabras también hay espacio para el consuelo: “Pero sé que cuando el dolor se asiente, los recuerdos alegrarán mi día, y lo que seguirá siendo más fuerte es el amor y la gratitud por todo lo que me dio y me enseñó”.
Desde la Casa Real también se ha destacado el carácter reservado de Donaldson, subrayando que “siempre vivió al margen de los focos”, siendo escasas sus apariciones públicas, más allá de momentos puntuales como la boda de su hija en 2004. Asimismo, se ha recordado que su estado era “muy delicado desde hace años”, lo que explica la cercanía constante de Mary pese a la distancia geográfica.
El entorno familiar se ha convertido ahora en el principal apoyo de la reina. Según el comunicado, el rey Federico y sus hijos han estado a su lado en este proceso, acompañándola en su última visita a Australia. “Compartieron un tiempo precioso juntos”, insisten desde la institución, dejando entrever la importancia de ese encuentro final.
Por el momento, la Casa Real ha optado por la discreción en lo relativo a los próximos pasos. “Se invita a enviar condolencias a través de la web oficial”, señalan, sin concretar si la reina retomará de inmediato su agenda o se tomará unos días de recogimiento. Todo apunta a que el adiós se desarrollará “en la más estricta intimidad”, en línea con la vida que siempre llevó su padre.
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