Tanto brindis en estos días acaba pasando factura y la duda es: ¿realmente hay algo que evite la resaca? Y esto es lo que me ha contado mi nutricionista
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Siempre que tengo una duda sobre alimentación, acudo a Rubén Bravo, que fue mi nutricionista durante muchos años y quien me acompañó en una pérdida de peso bastante considerable. Y esta Navidad le he hecho la pregunta del millón: “Rubén, ¿hay algún truco para no tener resaca?”, le espeté. Y es que la Navidad tiene muchas cosas buenas. Reencuentros, mesas con mucha gente a la que queremos y ese tiempo de después de comer y cenar que invita a brindar. Se come más de lo habitual y se bebe, casi, más todavía. Y aunque nadie piensa en la resaca cuando levanta la copa, al día siguiente el cuerpo suele pasar factura. Rubén Bravo, nutricionista en la Clínica Evolution en Madrid y es experto universitario en psicología positiva, lo tiene claro: no se trata de hacer locuras ni de buscar trucos imposibles, sino de cuidar algunos detalles muy concretos.

Esto es lo que me ha contado, tal cual lo explica él, para reducir el impacto del alcohol y levantarse al día siguiente con la cabeza un poco más despejada.
Antes y durante la comida es lo que marca la diferencia
En estas fechas es habitual llegar a la cena con hambre o incluso saltarse comidas “para compensar”. Para Rubén Bravo, este es uno de los errores más frecuentes. “No beber alcohol en ayunas, siempre acompañado de algo de comida, pues el cuerpo metabolizará el etanol más lentamente”. Comer antes o mientras se bebe cambia mucho la forma en la que el organismo responde al alcohol.
Otro detalle sencillo tiene que ver con lo que se bebe entre copa y copa. En Navidad, el vino, el cava o los combinados suelen ocupar todo el protagonismo, pero el nutricionista insiste en no olvidarse del agua. “Acompaña el alcohol de mucho líquido no alcohólico, a ser posible agua, para evitar que el cerebro se deshidrate”. Tener una copa de agua en la mesa o alternar bebidas no alcohólicas ayuda más de lo que parece.

Antes de salir de casa, Rubén Bravo recomienda una preparación previa muy concreta. “Antes de salir de casa toma un complemento de vitaminas del Grupo B (B1, B6 y B12). Te ayudará a reducir el impacto neurológico del alcohol”. Es algo sencillo que se puede integrar fácilmente en la rutina de una noche especial, sobre todo en estas fechas en las que las celebraciones se encadenan.
Al llegar a casa, el último paso antes de dormir
La noche no termina cuando se apaga la música o se cierra la puerta de casa. Para Rubén Bravo, ese último momento también importa. “Una vez llegues a casa bajo los efectos del alcohol, toma un ibuprofeno y medio litro de agua antes de acostarte”.

Según explica, esta pauta busca dos objetivos muy claros: “Reducirás la inflamación cerebral y evitarás la deshidratación cerebral”. Y mi humilde consejo es siempre comer algo, por pequeño que sea el bocado antes de irte a dormir: unos biscotes con pavo, un sándwich de jamón y queso… O ese filete que te sobró de la cena.
Lo cierto es que la resaca no siempre se puede evitar, pero sí se puede intentar que sea más llevadera.

