¿Cómo se llama el sangrado durante el coito?

El sangrado durante o después del coito puede ser provocado por una simple causa como la falta de lubricación o por algo más grave
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Algunas mujeres acuden a su ginecólogo tras sufrir un sangrado durante o después de mantener relaciones sexuales. A este sangrado durante el coito, que puede asustar bastante, se le llama coitorragia. Te contamos por qué se produce y cuáles son sus principales causas.
Generalmente este sangrado es leve con unos pequeños hilos de sangre mezclados con el flujo vaginal y que no son demasiado abundantes. Sin embargo, en ocasiones hay un sangrado excesivo e incluso en función de lo que lo haya provocado puede venir acompañado de dolor. En primer lugar habrá que comprobar qué lo ha causado.
Uno de los motivos bastante común del sangrado durante el coito y después de las relaciones sexuales es la falta de lubricación. Esta situación sobre todo se da en mujeres que se encuentran en una edad cercana a la menopausia, en pleno proceso o cuando ya se les ha retirado la regla definitivamente y lo ocasiona la progresiva reducción en la producción de estrógenos. Incluso ciertas medicaciones o tratamientos y algunas enfermedades también influyen en los niveles de estrógenos.
Además, junto a la sequedad vaginal y a la reducción de la lubricación como un proceso natural de envejecimiento, se añade la atrofia vaginal habitual hacia los 60 años. Esta supone la pérdida de grosor de las paredes de la vagina y la disminución de la elasticidad. En este contexto, durante la penetración se corre el riesgo de que el pene erosione las paredes de la vagina porque “actúa como si fuera una lija”.
A su vez, la coitorragia la padecen mujeres en edad fértil debido a causas fisiológicas como la ovulación, la menstruación desencadenada por la relación sexual o la ectopia cervical. En este último caso, el tejido del canal endocervical se encuentra expuesto en la parte externa del cérvix o cuello uterino.
Los expertos aconsejan solicitar una cita ginecológica para descartar cualquier problema porque un sangrado durante el coito podría ser un síntoma de una enfermedad grave o de una lesión. Entrando más en detalle, otras causas de la coitorragia podrían ser las siguientes:
Pólipos uterinos
Pequeños tumores (de 1 a 2 centímetros) formados a partir del tejido del endometrio que se desarrollan en la unión entre el cérvix y la vagina. Aunque suelen ser benignos y pueden sangrar durante el coito conviene extirparlos y analizarlos para descartar otras consecuencias.
Miomas o fibromas uterinos
Son tumores benignos que se forman con tejido muscular y fibroso que se alojan en el útero y también llegan a sangrar durante las relaciones sexuales.
Lesiones en el cuello del útero
Se trata de la cervicitis o la inflamación en la zona donde el choque del pene contra el área afectada produce una erosión provocando el sangrado.
Endometriosis
Cuando se tiene endometriosis, el roce del pene contra el endometrio del mismo modo hace que sangren las áreas afectadas.
Úlceras cervicales
En esta inflamación crónica del cuello del útero, la fragilidad del área y la gran cantidad de vasos sanguíneos existentes ocasiona el sangrado ante cualquier agresión externa, tanto a causa de una toma de muestras para una citología como durante las relaciones sexuales.
Cáncer de cérvix uterino
Lo suele causar el virus del papiloma humano (VPH) y en una fase avanzada genera el frecuente sangrado tras el coito.
Embarazo
En este caso, si hay sangrado durante las relaciones puede haber una amenaza de aborto.
Enfermedades de transmisión sexual
La gonorrea, los hongos, la vaginitis por tricomonas o la clamidia alteran el cuello de la matriz y se produce un adelgazamiento del epitelio, una inflamación y una mayor sensibilidad lo que también provoca el sangrado durante el coito.
Relaciones sexuales de alta intensidad o forzadas
Las penetraciones bruscas junto a la falta de lubricación pueden ocasionar un traumatismo en la vagina con el consiguiente sangrado.
En todo caso, los profesionales sanitarios son los que valoran cada situación, definen un diagnóstico y prescriben el tratamiento adecuado para que no se desarrollen complicaciones más serias.
