La uña de gato es una planta milenaria con propiedades beneficiosas para la salud: descubre cuáles son, cómo tomarla y sus posibles contraindicaciones
Planta uña de gato: cómo cuidarla y dónde colocarla en casa
La uña de gato es una planta medicinal que llega desde la selva amazónica para revolucionar el mundo del wellness. Al igual que la cúrcuma o el té matcha han pasado de ser ingredientes ancestrales casi desconocidos a convertirse en imprescindibles de nuestra alimentación diaria, la uña de gato es uno de los suplementos más buscados a día de hoy.
Esta planta, que ya usaban las tribus indígenas, promete una serie de beneficios para la salud que la convierten en un objeto de deseo entre quienes buscan potenciar su buena salud. Descubre todo acerca de esta planta y si son ciertas las bondades que se cuentan de ella.
¿Qué es la uña de gato?

La uña de gato (Uncaria tomentosa) es una planta que recibe su nombre por el gran parecido que tienen sus espinas con forma de gancho a las uñas de los gatos. Estas “uñas” son las que la permiten trepar por los árboles buscando la luz del sol, llegando a alcanzar hasta 30 metros de altura. De hecho, se trata de una liana trepadora gigante, originaria de las selvas tropicales de América del Sur y Central, especialmente abundante en la Amazonía peruana.
Durante siglos, tribus como los Asháninka en Perú han utilizado la corteza y la raíz de esta planta para tratar desde inflamaciones hasta infecciones virales. A día de hoy, ha llamado la atención de la ciencia, ya que se han identificado en ella alcaloides oxindólicos que, al parecer, son el "ingrediente secreto" responsable de gran parte de su actividad medicinal.
Propiedades y beneficios de la uña de gato
A la uña de gato se le atribuyen diferentes propiedades y beneficios que la han hecho tan popular en los últimos tiempos. Estos son los más destacados:
1. Un potente inmunoestimulante natural
Es quizás el beneficio más conocido. La uña de gato actúa como un refuerzo para el sistema inmunológico, ya que sus compuestos activos ayudan a estimular la actividad de los glóbulos blancos, lo que podría mejorar la respuesta del cuerpo ante infecciones virales y bacterianas. Es muy común su uso como preventivo ante gripes, resfriados o en estados de debilidad general.
2. Acción antiinflamatoria superior
Diversos estudios sugieren que esta planta posee una notable capacidad para reducir la inflamación sistémica. Esto la convierte en un complemento ideal para personas con artritis reumatoide o artrosis, ayudando a mitigar el dolor y mejorar la movilidad sin los efectos secundarios gástricos de algunos antiinflamatorios sintéticos.
3. Propiedades antioxidantes
La uña de gato es rica en antioxidantes (como polifenoles y triterpenos) que combaten el estrés oxidativo, causado por la contaminación, el estrés y la mala alimentación, protegiendo a nuestras células del envejecimiento prematuro y el daño celular.
4. Apoyo digestivo
Tradicionalmente, la uña de gato se ha usado para limpiar el tracto digestivo. Aunque debe usarse con precaución para este fin, en dosis controladas puede ayudar a combatir ciertas dolencias gástricas inflamatorias, como la gastritis o el síndrome de intestino irritable, gracias a su capacidad para desinflamar mucosas.
¿Cómo tomar uña de gato?

Si quieres empezar a tomar uña de gato, la forma más habitual es la infusión. De manera tradicional se trituraba la corteza para luego hervirla durante 10-15 minutos, pero ya puedes encontrar la planta lista para infusionar con total comodidad.
Su sabor es intenso, amaderado y algo amargo, por lo que es conveniente mezclarla con un poco de miel o limón para que resulte más agradable. También puedes tomar la uña de gato en cápsulas o comprimidos, que es una forma muy cómoda de beneficiarte de las propiedades de esta planta.
Contraindicaciones de la uña de gato
A estas alturas ya sabemos que lo natural no es sinónimo de inocuo, y que hay que consultar con un profesional antes de introducir determinados suplementos en nuestra vida. En el caso de la uña de gato, sus beneficios la hacen muy interesante, pero también hay contraindicaciones que debes tener en cuenta:
- Embarazo y lactancia: Está totalmente contraindicada debido a posibles efectos abortivos y la falta de estudios sobre su seguridad en el bebé.
- Enfermedades autoinmunes: Dado que estimula el sistema inmune, podría empeorar condiciones como el lupus, la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide en fases activas.
- Pacientes trasplantados: Al aumentar las defensas, existe riesgo de rechazo del órgano.
- Interacción con medicamentos: Puede interferir con anticoagulantes, inmunosupresores y ciertos fármacos para la presión arterial.

