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El chef José Andrés señala el principal error por el que las patatas fritas no quedan crujientes

El chef José Andrés y unas patatas fritas. Fotomontaje con imágenes de Getty y Pexels
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José Andrés no solo es uno de los cocineros españoles más reconocidos del mundo, sino también una de las figuras más influyentes en la gastronomía estadounidense. Su trabajo humanitario, su presencia mediática y, por supuesto, sus restaurantes -como el popular Little Spain en Nueva York, donde nunca faltan sus famosas patatas fritas- lo han convertido en un auténtico referente.

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Y precisamente esas patatas son las protagonistas del truco que ahora ha vuelto a circular por redes sociales. Un truco que muchos creen nuevo, pero que él ya había contado hace años en un programa de cocina de RTVE… y que ahora ha recuperado popularidad. Es sencillo, lógico y cambia por completo el resultado.

Por qué tantas patatas fritas caseras quedan blandas

Aunque muchas veces nos obsesionamos con la temperatura del aceite o con la variedad de patata, el verdadero problema suele estar en algo mucho más básico: el exceso de almidón. Cuando las patatas se cortan, liberan una fina capa de almidón que queda adherida a la superficie. Esa capa hace que los trozos se peguen entre sí y que el aceite no entre de manera uniforme. ¿El resultado? Patatas más húmedas y blandas, sin ese acabado crujiente que buscamos. José Andrés lo explicó con humor en aquel programa: “La gente cree que fríe patatas, pero en realidad está friendo almidón”. Y no le falta razón.

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El truco del chef para las patatas fritas

La solución de José Andrés es tan simple como efectiva: lavar y secar bien las patatas después de cortarlas. Un aclarado bajo el grifo o un pequeño “baño” en agua fría elimina ese almidón superficial que arruina tantas frituras.

Después de lavarlas, es fundamental secarlas a conciencia. Da igual si usas papel de cocina o un paño limpio: lo importante es que no quede humedad. Solo así el aceite podrá dorarlas correctamente. Cuando el almidón desaparece, cada trozo se fríe de forma independiente. El aceite rodea todos los lados, la superficie se sella y se vuelve dorada y crujiente, mientras que el interior queda suave y ligeramente meloso.

Este consejo -que algunos redescubren ahora gracias a TikTok e Instagram—-fue dado por José Andrés hace años, pero su eficacia es tan clara que ha vuelto a conquistar a quienes buscan el crujiente perfecto sin complicarse la vida.

Quien prueba este método lo nota al instante. Las patatas quedan más secas, menos grasientas y con un exterior nítido y crujiente. No hace falta ninguna técnica avanzada: solo eliminar el almidón que sobra y evitar el exceso de humedad. Además, al no pegarse entre ellas, la fritura es más homogénea y no aparecen esas zonas quemadas o blandas que tantas veces arruinan la tanda.

¿Por qué se ha viralizado ahora otra vez?

Las redes sociales tienen la capacidad de rescatar recetas de hace una década y convertirlas en la tendencia del momento. Y este es el caso de este truquito. La técnica encaja perfectamente con esa corriente de cocina sencilla pero efectiva que triunfa hoy. Pasos fáciles, resultados visibles y un cierto toque “pro” que hace que cualquiera pueda sentirse chef por un día.