Las enzimas digestivas tienen un papel fundamental en la digestión y asimilación de los alimentos
¿Por qué se hincha el estómago como si estuviera embarazada?
El cuerpo humano es una máquina que no deja nunca de trabajar, de algunos de sus procesos somos conscientes. Aunque no podamos controlarlo, todos sabemos que parpadeamos o respiramos, también que tenemos que comer para poder tener energía, pero en la mayoría de las ocasiones, nuestros conocimientos se acaba ahí y, aunque tengamos nociones generales de lo que sucede, no siempre conocemos los detalles.
Sabemos que el oxígeno se reparte a todas nuestras células o que el cuerpo descompone los alimentos para aprovechar lo que necesita y excretar lo que ya no le sirve, pero en cada una de estas actividades, hay muchos detalles que se nos escapan (a no ser que lo hayamos estudiado en profundidad anteriormente).
Esto hace que no todo el mundo tenga claro qué son las enzimas digestivas y dónde encontrarlas, incluso si el término nos es familiar.
Enzimas digestivas: qué son, para qué sirven y los alimentos que las contienen
Las enzimas digestivas son moléculas esenciales encargadas de acelerar la descomposición de los alimentos (los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas) y facilitar la absorción de los nutrientes. Tienen un papel fundamental en la digestión y asimilación de los alimentos. Una vez que los alimentos son ingeridos, las enzimas digestivas son segregadas principalmente por el páncreas, aunque también las encontramos en el intestino y la saliva.
De hecho, es en la boca donde comienza la digestión, algo que suele decirse frecuentemente, porque en la saliva encontramos la enzima amilasa, que comienza parte del proceso descomponiendo los carbohidratos más grandes. Tras pasar por el estómago y continuar el proceso de digestión, los alimentos descompuestos y mezclados con los jugos gástricos llegan al intestino, el principal lugar de absorción de nutrientes. La llegada al intestino hace que el páncreas libere enzimas digestivas, que completan el proceso hasta que los nutrientes son liberados y absorbidos.
Existen diferentes tipos de enzimas digestivas, aunque las más conocidas son las amilasas, que se encargan de la descomposición de los carbohidratos, las proteasas, que hacen lo propio con las proteínas, y las lipasas, encargadas de descomponer las grasas.
Una alimentación adecuada puede convertirse en la mejor fuente de enzimas digestivas y las encontramos, principalmente, en frutas y verduras. Fruta como la piña, la manzana, la papaya y el mango, pero también las verduras de hoja verde, o el aguacate. Son también ricos en enzimas, alimentos como los probióticos y los fermentados, el yogur y otros productos lácteos fermentados, el miso y el tempeh, pero también el chucrut y el kimchi, que promueven una flora intestinal saludable.
Es también posible tomarlas en forma de suplemento, ayudando un poco al cuerpo a conseguir esas enzimas que necesita para apoyar el proceso digestivo natural del cuerpo. Si se sienten dificultades para digerir ciertos alimentos o existe un malestar después de comer y no se debe a ninguna causa médica, es probable que una ayuda en forma de suplementos pueda ser la clave para que el cuerpo trabaje de manera más eficiente. Medidas que es mejor consultar con nuestro profesional sanitario de confianza.

