Flujo en el embarazo: cuándo es normal y en qué momento acudir al especialista

  • Durante el embarazo, será normal que notes cierto flujo vaginal, ya que puede ser provocado por el líquido amniótico o la secreción mucosa.

  • También, será óptimo que tengas cierto manchado, aunque tendrá que ser de un color claro.

Durante el embarazo, se producen una infinidad de cambios en nuestro cuerpo y el más importante: el organismo se adapta para crear y albergar vida. Por eso, sí que es cierto que se pueden producir distintos momentos que nos harán plantearnos si el embarazo se está desarrollando con naturalidad. En muchas ocasiones, cuando observamos más flujo de lo normal, podemos empezar a preocuparnos. Lo principal que debes saber es que la secreción vaginal comienza justo antes de la pubertad y suele desaparecer tras la menopausia. La cantidad de secreción varía durante las distintas fases de la vida y, por eso, es muy normal que tengamos mucho flujo vaginal en esos meses de gestación. Además, las secreciones podrán ser uno de los primeros síntomas que nos indicarán que estamos embarazadas.

Por qué se produce el exceso de secreción

A las secreciones normales de la vagina se les denomina leucorrea y ayudan a que tu zona íntima esté limpia y libre de infecciones. Por eso, un aumento de la secreción se puede dar en la primera o segunda semana tras concebir e incluso antes de que no te venga la menstruación. Por tanto, será totalmente normal tener más secreciones durante el embarazo. Además, esta puede ser más abundante conforme van pasando las semanas y los meses y llegará a su pico más alto en los últimos días de embarazo. La secreción vaginal aumentará, ya que tu cuerpo comenzará a producir más estrógenos y, por tanto, el riego sanguíneo aumentará. También, los cambios del cuello uterino durante esos meses podrán afectar, de la misma forma, a las secreciones de la vagina.

En ese tiempo, tu cuerpo segregará más líquido para ayudar a prevenir infecciones en el cuello uterino y en las paredes de la vagina cuando ambos se ablandan. Además, la cabeza de tu bebé también podrá presionar el cuello uterino en las últimas fases de tu embarazo, lo que provocará un aumento del flujo vaginal. Estas secreciones contendrán líquido de la vagina y del cuello uterino, que serán bacterias que deberán estar presentes en la vagina y en las células vaginales. Como ya hemos comentado, este exceso de flujo te podrá indicar que estás en estado, ya que el fluido del cuello uterino aumentará una o dos semanas después de quedarte embarazada y las secreciones se harán más frecuente cada mes.

Tipos de secreciones vaginales

Será muy importante que sepamos los tipos de secreciones vaginales que se pueden dar durante el embarazo. La secreción mucosa se producirá cuando la sangre que se dirija al cuello uterino aumente. Esto provocará un aumento de la cantidad de flujo vaginal. No deberás preocuparte si esto sucede, ya que es algo totalmente común e inofensivo. Durante estos meses de gestación, el líquido podrá ser blanco o claro, ligero o mucoso y con un leve olor. En el caso de que veas que el hedor es muy fuerte o que tiene un color inusual, lo mejor será que acudas a un especialista para que pueda hacer un diagnóstico de lo que te está sucediendo. También, existe el flujo hemático que es el tapón mucoso que cierra la abertura del cuello uterino durante el embarazo y que previene de infecciones. Normalmente suele expulsarse durante las últimas semanas de embarazo y eso quiere decir que el momento de dar a luz estará más cerca.

También, durante el embarazo, podrás experimentar una fuga de líquido amniótico, que es aquello que recubre el feto. Su fuga será un líquido caliente que sale de la vagina poco a poco o a borbotones. Deberás acudir a un especialista si este flujo no para. Los cambios hormonales que se producen durante el embarazo también podrán provocar una candidiasis vaginal. Esta producirá una secreción densa y blanquecina. Otras señales de que estás sufriendo esta complicación será la picazón, las molestias y la hinchazón. También, durante esos meses de gestación, será común que se produzca un pequeño manchado, que será mucho más ligero en comparación con el de la menstruación.

Es muy importante tener una buena higiene íntima

Cabe destacar que, durante el embarazo, habrá que tener especial cuidado con la vagina y habrá que estar pendientes de tener una buena higiene. Para ello, deberás mantener limpia tu vulva, deberás lavarte los genitales con agua y jabón suave sin perfume y no usar algunos productos como desodorantes vaginales. Usa ropa de algodón y ancha que te permita que la zona traspire bien. Además, deberás secar bien la parte íntima tras la ducha o el baño y no uses tampones, ya que podrán introducir gérmenes en la vagina.