Jorge Matías, autor del libro ‘Vinagre’: “La gente tiene un concepto muy equivocado de lo que es un alcohólico"

Charlamos con Jorge Matías, exalcohólico, que nos ha contado su experiencia y los beneficios que ha sentido tras dejar de beber
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Poco a poco, los excesos con el alcohol comienzan a alertar a más gente, que se va concienciando del daño que puede llegar a hacer la bebida no solo en la salud física y mental, sino también en nuestro entorno. Si nuestro ocio está a menudo ligado a beber, cada vez son más las celebrities que optan por un no rotundo al alcohol y lo expresan abiertamente. Libros como 'Vinagre' (Yonki Books), de Jorge Matías, también han despertado muchas conciencias en los últimos meses. En él, su autor, que ha concedido varias entrevistas en medios, dejó atrás su adicción para abrazar un nuevo estilo de vida y reflexiona sobre aquella etapa. Hoy ha hablado para Divinity.

Pregunta: una de las cosas que más comentas del alcoholismo es la soledad. ¿Se está solo porque se bebe, se bebe porque se está solo o ambas?
Respuesta: pueden ser las dos cosas. Al principio, cuando bebes mucho, no necesitas compañía para hacerlo. Además, generas rechazo. Pero la soledad también puede llevar al alcoholismo, porque los pocos estímulos que te deja la sociedad te llevan a caer en el alcohol.
El alcohol aún tiene un grado de permisividad social que no tienen otras drogas, ni siquiera las legales como el tabaco. Incluso ha llegado a romantizarse en series o películas donde todo lo bueno sucede al lado de un cóctel o de una copa de vino. ¿A qué crees que se debe?
Principalmente, porque es una droga legal. Nadie romantiza el consumo de cocaína. Por otra parte, hay una industria que pone mucho dinero para que esté bien vista. Se sataniza el consumo de cualquier otra droga: el tabaco, aunque también es legal, goza de impopularidad porque contaminas a los demás. Pero la industria, incluso las instituciones, se han ocupado mucho de que beber parezca un acto individual, cuando no lo es. Aunque está muy impregnado en nuestra cultura. Socializar parece que solo se hace con alcohol, lo cual es una cosa absurda. Cuando hay una comilona con los colegas, no dices que te has tomado una copa; dices: “Me he tomado un digestivo”, que parece que suaviza esto. Creo que con mi libro he creado cierta toma de conciencia.

Tú, como persona que ha dejado el alcohol, seguramente has vivido más de una vez esa escena del “venga, no seas soso, tómate una” o “pero cómo es que no bebes, ¿estás enfermo?”, como si no tomar alcohol solo pudiera justificarse por causas de fuerza mayor. ¿Qué crees que lleva a otros a animar a beber a quienes no lo hacen?
La presión social. Hay gente en redes sociales que me niega que eso exista, pero yo lo he vivido. Si tú dejas la cocaína o el tabaco, todo el mundo te va a felicitar, pero si dejas el alcohol todo son reproches, preguntas e interrogatorios. Es algo que no ocurre con otras drogas. Eso demuestra lo integrado que está en nuestra cultura. La gente piensa: “Cómo va a ser malo, si es legal”.
¿Has notado algún cambio de actitud desde que eres abstemio en tu entorno?
Yo tengo un problema de adicción. Cuando dejé de beber, mucha gente con la que salía entonces dejó de llamarme. Tuve que cambiar mi vida por completo, porque esta giraba en torno al alcohol. Si hubiera vuelto a esos círculos, habría vuelto a beber o, como poco, habría vuelto a estar rodeado de estímulos que me incitaran a hacerlo. Por otra parte, en mi familia también he notado un cambio: somos cinco hermanos y todos bebíamos mucho, pero ahora no bebe casi ninguno. Y los amigos que he conocido desde que dejé la bebida o beben muy poco o no beben. Ellos nunca me han juzgado. Otros, consciente o inconscientemente, me han apartado de sus vidas, porque les puedo resultar incómodo. Es como si les fastidiaras la fiesta, como si el simple acto de no beber fuera un acto de agresión.
¿Se puede ser un alcohólico y que otros no lo noten?
Yo no soy un especialista, solo un alcohólico que ha reflexionado sobre ello, pero sí sé que mucha gente que bebe habitualmente tiene un problema. No voy dando el sermón, pero eso lo ves. Veo a mucha gente a mi alrededor que es más que evidente que tiene un problema, porque está muy normalizado, pero que no es consciente. La gente tiene un concepto muy equivocado de lo que es un alcohólico: conservamos el estereotipo de un genio o de alguien tirado en la calle. Pero el espectro alcohólico es muy amplio. La gente no quiere ver que ese problema existe. Por ejemplo, no se es menos alcohólico por beber en casa. El tiempo donde más bebí fueron los últimos años y bebía casi siempre en casa.

¿En qué aspectos físicos y psicológicos has notado mejoría al dejar el alcohol?
Te encuentras mejor, sobre todo cuando pasan los primeros meses de abstinencia. Por ejemplo, pienso mejor, con más claridad. Estoy bien, porque no estoy con ansiedad: la mitad del tiempo lo dedicaba a beber y la otra mitad a planificar cómo beber. Los beneficios de dejar el alcohol es algo más sutil de como se ve en las pelis, pero mentalmente me siento mucho mejor. Mi principal miedo cuando bebía era a perder la cabeza, porque llegué a sentir que la perdía. Recuperar la cordura y ser dueño de mis aciertos y errores ha sido increíble.
También sugieres en tu libro que dejar el alcohol fue beneficioso incluso en el aspecto financiero. ¿Lo puedes explicar un poco más?
La gente no se da cuenta del dinero que se va en alcohol. Cuando bebía no pensaba en lo que me gastaba. Casi todo el dinero se me iba en alcohol. Veo a mucha gente quejándose de que ir al cine o un libro son caros. Beber es muy caro. La gente no ve que hay un beneficio económico en dejar la bebida. Cuando dejé el alcohol, en un año o dos vi cómo crecía mi cuenta bancaria. Es que es una droga. Un heroinómano… el alcohólico igual. Es una droga barata, pero cada vez necesitas más y se hace cara. Creo que se deben subir los impuestos al alcohol. Incluyendo el vino y la cerveza. No tiene sentido que un refresco cueste lo mismo que una cerveza. Genera externalidades de todo tipo, no solo sanitarias: violencia, accidentes, problemas de salud… Genera un gasto y mucho malestar.
Por último, si alguien ahora mismo se está planteando dejar el alcohol, sea cual sea su nivel de consumo, ¿hay algún consejo que creas que le puede servir?
No me gusta mucho dar consejos. Pero si crees que tienes un problema de abuso y de adicción, te sugiero que busques ayuda profesional. Si, por el contrario, bebes y crees que no tiene un problema de adicción, te va a resultar muy fácil dejarlo y te vas a sentir mejor.
