El mejor cepillo para pelo rizado que no te estropea los rizos

El cepillado de la melena con rizos no debe vivirse como una batalla diaria
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Cuidar el pelo rizado empieza por entender que no todos los cepillos sirven. De hecho, una herramienta inadecuada puede ser el primer paso hacia la rotura, el encrespamiento y la pérdida de definición. Mientras que en los cabellos lisos el cepillado puede realizarse en seco sin grandes consecuencias, el pelo rizado responde de forma distinta. Por un lado, es más frágil; y por otro, más seco por naturaleza y necesita productos, gestos y utensilios que respeten su forma sin forzar su estructura.
Por suerte, a día de hoy no faltan los productos y utensilios para tratar nuestra melena de la mejor forma y conseguir resultados de diez. Por eso, elegir el cepillo correcto es fundamental si se quiere conservar una melena rizada sana, elástica y bien definida. Ahora bien: ¿cuál elegir? Uno de los mejor valorados por expertas en materia (y este tipo de cabello) es el cepillo tipo Denman.
Este modelo, que se ha convertido en un clásico del peinado rizado, cuenta con filas de púas firmes colocadas sobre una base de goma que permite desenredar con suavidad mientras define el rizo al mismo tiempo. Su ventaja principal es que respeta su curvatura natural, evita el encrespamiento y ayuda a distribuir los productos de forma homogénea durante el peinado.
Otro cepillo que ha ganado popularidad en los últimos años es el peine ahuecador. Un diseño de púas largas y separadas, muchas veces de metal o plástico, se usa sobre todo en seco y en la raíz para levantar el cabello y aportar volumen sin romper la forma del rizo. Aunque no está pensado para desenredar, es una herramienta imprescindible para quienes buscan una melena con cuerpo y movimiento.
Por último, los cepillos de púas flexibles, fabricados con materiales suaves y ergonómicos, también son una excelente opción para desenredar sin tirones. Su estructura se adapta a la forma del cráneo y cede al contacto con los nudos, minimizando el daño mecánico y protegiendo la fibra capilar.
Cómo cepillar el pelo rizado (y no morir en el intento)
Pero, por mucho que intentes elegir bien, ya se sabe que el mejor cepillo no sirve de mucho si no se usa correctamente. En el caso del pelo rizado, lo más importante es desenredar siempre en mojado, justo después del lavado y con acondicionador o sérum. Esto no solo reduce la fricción, sino que ayuda a que el pelo se deslice mejor entre las púas y se evite la rotura. El orden también importa: lo ideal es comenzar desde las puntas y subir poco a poco hacia la raíz, sujetando el mechón para no tirar del cuero cabelludo. Y recuerda, debes peinar con movimientos suaves y controlados, sin prisas. Tu pelo te lo agradecerá.
