El gesto de ayuda de Laurence Debray, biógrafa del rey Juan Carlos, ante las dificultades durante su discurso en Francia

El emérito ha sido reconocido en la Asamblea Nacional francesa, a la que ha acudido junto a varios familiares
Así reveló Laurence Debray, biógrafa del rey Juan Carlos, la opinión del rey Juan Carlos sobre su hijo, el rey Felipe VI
El rey Juan Carlos I ha sido reconocido en Francia este sábado con un premio literario especial. Su libro de memorias, 'Reconciliación', publicado el pasado otoño, ha recibido una distinción por parte de la asociación Lire la société durante la Jornada del Libro Político que se celebra en la Asamblea Nacional francesa. Hasta París se ha desplazado el rey emérito tras haber pasado la Semana Santa en España y haber viajado a Portugal posteriormente. Desde una de las salas de la mencionada institución francesa ha reaparecido el exjefe del Estado, que ha estado acompañado por algunos miembros de su familia y otras caras conocidas, y que ha agradecido el galardón en un discurso en el que ha transmitido varios mensajes y en el que ha sido tenido que ser asistido por su biógrafa, Laurence Debray.
Hace apenas unos días que se confirmó que la autobiografía de Juan Carlos de Borbón, recibía un "premio especial al libro político" por parte de la mencionada asociación, que leva décadas celebrando esta jornada literaria en colaboración con la Cámara de Diputados, generándose un cierto revuelo en el país galo y, y particularmente, entre algunos finalistas de los reconocimientos a cuenta de las controversias en torno a su figura. Poco después, se supo que el emérito no acudiría solo al acto, sino que le acompañarían sus dos hijas, la infanta Elena y la infanta Cristina.

Las personas que han acompañado al rey emérito a la Asamblea Nacional francesa
Finalmente, Juan Carlos I ha aparecido en el mediodía de este sábado en la Asamblea Nacional en París, junto a varias personas próximas. Con él han estado sus dos hijas mayores, pero también uno de sus ocho nietos, Froilán de Marichalar, que vive como él en los Emiratos Árabes Unidos desde hace algunos años. Además, entre las filas de sillas del salón donde ha tenido lugar el reconocimiento se ha podido ver también a su sobrina, María Zurita, hija de su hermana Margarita de Borbón. Asimismo, en la ceremonia de entrega ha estado presente otra cara conocida, la de la presentadora Susanna Griso, que ha ido acompañada de su hijo mayor, Jan.

La ayuda de Laurence Debray al rey Juan Carlos I al perderse en su discurso
Tras ser presentado por la presidenta de la mencionada asociación, Yaël Braun-Pyvet, Juan Carlos se ha levantado de su sitio y se ha dirigido hacia el estrado, con evidentes dificultades para caminar y desplazarse, acompañado de algunos asistentes. Una vez frente al público, ha pronunciado su discurso en francés, llevándolo escrito en varios papeles. En un momento dado, al comienzo de su intervención, ha tenido complicaciones para continuar con la lectura.

Entonces, su biógrafa, Laurence Debray, de pie junto a él sobre el estrado y muy atenta a sus movimientos, le ha asistido, leyendo en voz alta la frase que este estaba pronunciando, para que pudiese retomar el hilo, algo que el emérito ha resuelto con una sonrisa y pidiendo "perdón" en francés a los asistentes. Conforme ha continuado el discurso, finalmente se ha acabado sentando en un taburete que le han proporcionado, gesto que ha agradecido.
Las claves del discurso del rey Juan Carlos al recoger su premio por sus memorias
A lo largo de su discurso, Juan Carlos I ha admitido que "no es habitual" que un rey escriba sus memorias y que su padre, Juan de Borbón, se lo desaconsejó en su día. Satisfecho con el éxito que, ha dicho, 'Reconciliación', lo que le ha permitido saber que "muchos españoles también desean descubrir cómo su rey percibe su vida", ha explicado que a sus ochenta y ocho años, "entrado en edad", puede ser "muy crítico con el pasado", lo que le permite poner los "logros" de sus cuarenta años como jefe de Estado, pero también sus "tropiezos", mencionando expresamente sus "debilidades y errores", de los que, como ha dicho, no puede sentirse "orgulloso".

Reivindicando su papel durante la Transición española y la transformación que ha vivido España en las últimas décadas, de la dictadura a la democracia, ha hecho una alusión indirecta a la controversia en torno a su figura: "Miro atrás y el presente también me puede entristecer. Nadie es profeta en su país. Habrá siempre juicios. Pero siempre he tenido presente que el espíritu que la democracia y el respeto y el derecho del hombre eran los objetivos por los que siempre debía tener que trabajar", ha reconocido.
