La majestuosa casa del chef José Andrés y su familia: un oasis de diseño en Maryland

Arquitectura contemporánea, naturaleza y una cocina donde siempre pasan cosas
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MadridCuando José Andrés no está entre fogones, viajando por trabajo o defendiendo alguna de sus ideas con la pasión que lo caracteriza, no es difícil encontrarle en su oasis personal, su casa familiar en Maryland. Allí desconecta, cocina sin prisas y disfruta de un ritmo mucho más terrenal junto a su mujer, Patricia Fernández de la Cruz, y sus hijas.
Aunque el chef es discreto con su vida privada, se sabe que esta casa tan especial fue comprada en 2004 por unos 2,6 millones de euros, justo antes de someterse a la gran reforma que encargó al arquitecto David Jameson. El proyecto, conocido como 'BTR House', dio forma a una vivienda luminosa, moderna y muy funcional, repartida en dos plantas y con unos 552 metros cuadrados de superficie. La reforma terminó siendo tan excepcional que incluso ganó un premio, el Residential Design Award en 2007.

Pero más allá de los premios, esta casa tiene algo que la hace única, está pensada para vivirse. Para cocinar, reunirse, leer, descansar y dejar que la luz entre a raudales desde todos los rincones. Y es que la vivienda está inmersa en plena naturaleza, y eso define su carácter.

Uno de los elementos más reconocibles es una de las paredes laterales del exterior, revestida de cobre, que le da ese punto exclusivo y cosmopolita que la hace tan especial.

En lo que al interior respecta, se sabe que tiene cinco dormitorios, siete baños baños y que el espacio se distribuye en dos plantas, situándose el salón y la cocina en la planta baja, donde se puede acceder directamente a través del jardín.

Precisamente el salón uno de los espacios donde mejor se aprecia la esencia del proyecto de Jameson con líneas limpias, paredes blancas, luz natural y una serenidad que invita a quedarse. Los suelos de madera aportan calidez, mientras que el mobiliario, de diseño pero sin excesos, remata el ambiente con equilibrio. La chimenea integrada en el muro añade un punto acogedor, y las piezas de arte contemporáneo repartidas por las paredes llenan el espacio de personalidad.

Desde aquí se accede visualmente a la biblioteca, repleta de libros que dejan claro que al chef le apasiona la lectura.
Una cocina para ser vivida
La cocina es, sin duda, el corazón de la casa. Amplia, práctica y completamente pensada para cocinar sin límites, parece una mezcla perfecta entre cocina profesional y espacio familiar.

Las encimeras de granito negro, la isla gigantesca, los frentes de madera vertical y los electrodomésticos de gama alta crean un entorno donde todo fluye. Aquí se corta, se improvisa, se prepara y se experimenta. Además, los grandes ventanales con vistas al bosque iluminan la estancia y convierten el acto de cocinar en todo un placer. Y teniendo en cuenta quién es el propietario de la casa, no es raro imaginar esta cocina llena de actividad constante.
Además del salón y la cocina, la vivienda incluye una sala de juegos, varias zonas de estar distribuidas entre las dos plantas y esa arquitectura tan característica que permite ver el exterior desde casi cualquier rincón. En conjunto, la casa de José Andrés es la combinación perfecta entre arquitectura contemporánea, diseño acogedor y un estilo de vida lleno de energía.
